En primer lugar, ahí van los motivos por los que pegarse éste pequeño trabajo (que cuesta 1,50€ y tardas media horita):
- No te hará falta pegar las partituras más adelante: olvídate de que se te pierdan las hojas, que tengas que pegarte el curro la noche antes del concierto con el celo y las tijeras, olvídate la preocupación de si estarán todas las partituras en el estuche... Sólo tienes que llevar tu instrumento y tu encuadernado.
- Ocupa la mitad en el atril: las partituras, al estar a doble cara, ocupan la mitad de espacio. Los editores de partituras orquestales actuales las diseñan de forma que siempre (o casi siempre) tengáis tiempo de pasar página cómodamente en silencios.
- Más fácil apuntar en ellas: para apuntar arcos y pasarlos a otros atriles es mucho más fácil, no se descolocan hojas, y no hay que recurrir a BARBARIDADES como escribir encima del instrumento (no lo hagáis, por favor).
- También es muy útil para tocar en música de cámara, cuando suele haber poco tiempo para pasar página.
Ahora bien, método a seguir:
- Descargar todas las partituras: ya te las ofrezcan vía Email, desde la página web de la orquesta o de IMSLP (cuidando que sea una versión adecuada)
- Tener a mano el futuro programa de concierto: aunque no venga, es obvio. Si el programa es una obertura, un movimiento corto y una sinfonía, irán en ése orden. Tenerlas en orden es cómodo para el día del concierto no andar pasando para delante y atrás páginas.
- Confección del cuadernillo: una vez tengas todas las partituras en PDF, la herramienta para juntarlos en uno solo es ILOVEPDF (tiene muchas opciones extra que os pueden servir para otros trabajos). Hay que tener mucho cuidado en éste paso e intentar imaginarse cómo quedará el resultado final. Igual es necesario añadir algún PDF con una hoja en blanco que sirva de separador entre obras (y sigan teniendo bien orientado el paso de página).
- Extras: puedes aprovechar a añadir otros PDF para encuadernar que vayas a utilizar durante el encuentro, como los horarios de ensayos, los lugares de conciertos ó la indumentaria requerida.
- Por último, sólo tienes que llevarlo a una fotocopiadora, pedir que te lo impriman a doble cara y encuadernarlo. Cuesta unos céntimos más, pero si pedís tapas duras (de plástico también) será más fácil escribir en ellas y resistirán mejor.
PD: ¿El único problema de ésta técnica? Que llegues al encuentro y al director artístico no le guste la versión X de cierta obra, y haya que re-encuadernar la versión Y. Ésto es poco frecuente, pero que el último día de ensayo repartan las propinas, de una o dos hojas, y que la tengas que meter con el resto a lo burro es muucho más habitual (me ha pasado varias veces).
¡Espero que os haya sido útil!

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